¿Qué es el Trastorno Bipolar?

¿Qué es el Trastorno Bipolar?

¿Qué es el trastorno bipolar?

Parte 1

Entre los trastornos más complejos y difíciles de tratar, se encuentra el grupo del espectrum bipolar y de los trastornos cíclicos del estado de ánimo. Incluye este grupo además de la psicosis maníaco-depresiva, la ciclotimia, el trastorno bipolar I, el II, los cicladores rápidos y el trastorno bipolar (TB) no especificado.

Estos trastornos incluyen una combinación de factores biológicos, neuroquímicos, neurofisiológicos, conductuales y sistémicos afectando a 3 individuos de cada 100.

Es crucial saber que el tratamiento farmacológico es imprescindible y supone más del 90% del éxito. La terapia Cognitivo-Conductual es una pequeña ayuda. No pretende sustituir ni competir con ella, sino complementarla. La eficacia de la Terapia Cognitivo-Conductual va encaminada a aumentar la calidad de vida y a reducir el número de episodios.

El trastorno bipolar es una enfermedad mental crónica que afecta aproximadamente al 1,5% de la población general. Se caracteriza por intercalar fases de depresión (tristeza intensa) con periodos de manía (euforia y felicidad extrema).Tradicionalmente se conocía como psicosis maníaco-depresiva.

¿Qué es un episodio depresivo?

Es un periodo, de al menos dos semanas de duración, en el que la persona se siente muy triste y nota una serie de cambios, tanto en la forma de pensar, como en las emociones y en los comportamientos.

Los pensamientos se vuelven oscuros, pesimistas. Aparecen pensamientos negativos sobre uno mismo: “soy un inútil, lo hago todo mal, mi vida es un fracaso”, sobre los demás: “la gente es mala, nadie me quiere” y sobre el mundo y el futuro: “no hay solución, la vida no tiene sentido, nunca mejoraré”. También es habitual que aparezcan ideas de suicidio. El 25% de las personas bipolares intenta suicidarse en algún momento de su vida. “No puedo más, necesito descansar, esto es el fin”.

Desde el punto de vista emocional y sus correlatos fisiológicos, también hay cambios notables: sensación de tristeza y ganas de llorar, reducción de la energía y cansancio, problemas con el apetito y el sueño, disminución del deseo sexual e irritabilidad.

El sueño puede haber cambios en direcciones opuestas: o bien se reducen las horas y la calidad del sueño, despertares a lo largo de la noche o se despiertan de madrugada y ya no pueden volver a dormir. Este patrón de sueño suele estar conectado con somnolencia diurna. O bien se aumenta el número de horas de sueño aunque sin calidad por lo que a pesar de dormir más, no se sienten descansados ni despejados.

En cuanto al apetito, lo normal es dejar de comer con la consiguiente pérdida de peso. Aunque hay personas que comen más de lo normal utilizando la comida como refugio ante la tristeza y el malestar.

Los cambios conductuales en la fase depresiva consisten en reducir el número de actividades que la persona realiza. Se comienza abandonando las agradables o de tiempo libre, para después dejar de hacer las obligatorias: trabajo, tareas domésticas, auto-cuidado etc.

También es frecuente que el funcionamiento del cerebro se vea alterado. Es decir, la atención, concentración, memoria y procesamiento de la información se ven perturbados.

Típicamente, los episodios depresivos aparecen y se instalan más gradualmente que los maníacos. A menudo, pasan semanas desde los primeros cambios hasta que el episodio depresivo está completamente asentado. También, parece más sencillo ser consciente de estos cambios prodrómicos que de los que notarán cuando empieza un episodio maníaco. Esto ayudará para realizar el entrenamiento en prevención de recaídas.

Lectura inspiradora: Terapia-Conductual para el Trastorno Bipolar. (Juán Sevilla y Carmen Pastor)

Continuará….

Virginia Barba

Psicólogo en Benidorm y online

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