juventud

Mi juventud (Ada Negri)

No te he perdido. Te has quedado en el fondo de mi ser. Eres tú

pero otra eres:

sin fronda ni flor, sin la risa

brillante

que tenías en el tiempo que no vuelve,

sin aquel canto. Otra eres, más

bella.

Ama, y no esperas ser amada:

ante

cada flor que se abre o fruto que

madura o párvulo que nace,

al Dios de los campos

Y de las estirpes das gracias de

corazón.

Año tras año, dentro de ti, fuiste

cambiando

rostro y sustancia. Cada dolor

más firme

te hizo: a cada huella del paso

del tiempo, tu linfa oculta y verde

opusiste, como remedio. Ahora

miras a la luz

que no engaña; en su espejo

contemplas

la vida perdurable. Y permaneces

como una edad sin nombre:

humana

entre las humanas miserias, pero

viviendo

solo de Dios y solo en Dios feliz.

Oh juventud sin tiempo, oh

siempre

renovada esperanza, yo te confío

a los que vendrán, para que en la

tierra

vuelva a florecer la primavera, y

en el cielo

nazcan las estrellas cuando se

oculte el sol.

Virginia Barba

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