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¿Tienes arrebatos más allá de tu control?

 

¿Qué son los trastornos del control de los estímulos?

 

La característica esencial de los trastornos del control de los estímulos es un déficit para resistir el impulso, una motivación o una tentación para llevar a cabo un acto perjudicial, por tanto se trata de actos que se realizan sin reflexionar, como consecuencia de un impulso incontrolable, lo que hace que no se tengan en cuenta las consecuencias de los hechos.

Generalmente, la persona percibe tensión antes de cometer un acto y consiguiente placer o sentimiento de liberación al llevarlo a cabo. No necesariamente experimenta culpa, arrepentimiento…, la acción se caracteriza por la ausencia de finalidad y dirección.

Junto a la piromanía, la tricotilomanía, la  cleptomanía,  el Trastorno del control de estímulos no especificado, y otros, está el trastorno explosivo intermitente (TEI).

¿Qué es el trastorno explosivo intermitente?

El trastorno explosivo intermitente, se caracteriza por expresarse a través de estallidos de violencia repentinos y relativamente breves, desencadenados por situaciones mínimamente frustrantes o estresantes, y que no pueden ser explicados por el consumo de sustancias o lesiones.

Las personas con TEI tienen un umbral de frustración muy bajo y cualquier contrariedad, por insignificante que pueda parecer, hace que monten en cólera súbitamente, incluso aunque segundos antes estuviesen de muy buen humor y riendo. A lo largo de estos cortos episodios de ira, que no acostumbran a durar más de una hora, la persona pierde parcial o totalmente el control sobre su conducta y en muchas ocasiones puede llegar a agredir física o verbalmente a personas que se encuentren cerca.

Una vez pasado el estallido de furia, las personas que presentan trastorno explosivo intermitente acostumbran a darse cuenta por sí mismas de que lo que han hecho ha resultado perjudicial para los demás, y frecuentemente se sentirá culpable aunque no necesariamente. La violencia vial, el maltrato intrafamiliar, lanzar o romper objetos u otros berrinches temperamentales pueden ser signos del trastorno explosivo intermitente. Estos arrebatos intermitentes y explosivos provocan una gran angustia, tienen un impacto negativo en las relaciones, en el trabajo y en la escuela, y pueden tener consecuencias legales y financieras.

El trastorno típicamente comienza en la niñez, después de los 6 años, o durante la adolescencia y es más frecuente en personas menores de 40 años. Las variables que Influyen pueden ser tanto biológicas como psicológicas:

  • La mayoría de las personas con este trastorno creció en familias donde eran frecuentes el comportamiento explosivo y el abuso verbal y físico. Estar expuesto a este tipo de comportamiento a una edad temprana hace más propensos a estos niños a exhibir las mismas características a medida que crecen.
  • Los patrones educacionales por parte de sus progenitores y/o familiares
  • Genética.También puede haber un componente genético, que causa la transmisión de este trastorno de los padres a sus hijos.
  • Química del cerebro.Puede haber diferencias en la manera en que la serotonina, un importante neurotransmisor del cerebro, funciona en personas con el trastorno explosivo intermitente.

Las erupciones explosivas ocurren repentinamente, con pocas o nulas advertencias y, por lo general, duran menos de 30 minutos. Estos episodios pueden ocurrir frecuentemente o pueden estar separados por semanas o meses sin agresiones. Puede haber exabruptos verbales menos graves entre los episodios de agresión física. Es posible que te sientas irritable, impulsivo, agresivo o enfadado crónicamente la mayor parte del tiempo.

Los episodios agresivos pueden estar precedidos o acompañados de lo siguientes síntomas: Ira, Irritabilidad, Aumento de la energía, Frenesí de ideas, Hormigueo, Temblores, Palpitaciones, Opresión en el pecho…,

Los exabruptos verbales y conductuales son desproporcionados con respecto a la situación, no miden las consecuencias y pueden consistir en lo siguiente:

  • Berrinches
  • Diatribas .( Discurso o escrito violento e injurioso contra personas o cosas)
  • Discusiones acaloradas
  • Gritos
  • Bofetadas, sacudidas o empujones
  • Peleas físicas
  • Daños materiales
  • Amenazas o agresiones a personas o a animales

Es posible que tengas una sensación de alivio y cansancio después del episodio. Más tarde puedes sentir remordimiento, arrepentimiento o vergüenza.

Las personas que padecen trastorno explosivo intermitente tienen un mayor riesgo de tener lo siguiente:

  • Relaciones personales afectadas.A menudo, otras personas creen que están siempre enojados. Es posible que tengas peleas verbales frecuentes o que haya un maltrato físico. Estas acciones pueden provocar problemas en las relaciones, divorcios y estrés familiar.
  • Problemas en el trabajo, en casa o en la escuela.Otras complicaciones del trastorno explosivo intermitente pueden ser la pérdida del trabajo, la suspensión de la escuela, accidentes automovilísticos, problemas financieros o problemas legales.
  • Problemas de estado de ánimo.Los trastornos del estado de ánimo, como la depresión y la ansiedad, a menudo ocurren con el trastorno explosivo intermitente.
  • Problemas de consumo de alcohol y otras sustancias.Los problemas de droga y de alcohol ocurren generalmente junto con el trastorno explosivo intermitente.
  • Problemas de salud física.Son más frecuentes las afecciones médicas, entre ellas, presión arterial alta, diabetes, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares, úlceras y dolor crónico.
  • Auto-infligirse daños o lesiones.Algunas veces, se producen lesiones intencionales o intentos de suicidio.

 

El trastorno explosivo intermitente es un trastorno crónico que puede continuar durante años, aunque la gravedad de los arrebatos puede disminuir con la edad. El tratamiento supone la administración de medicamentos y psicoterapia para ayudarte a controlar los impulsos agresivos.

Si crees que puedes padecer un trastorno explosivo intermitente, es probable que la prevención esté más allá de tu control a menos que acudas a un profesional para que te indique los pasos a seguir.

Es muy importante para ti adherirte al tratamiento farmacológico y psicoterapéutico para:

  • Cumplir con tu tratamiento.Concurre a las sesiones de terapia, practica tu capacidad de enfrentar desafíos o situaciones, y asegúrate de tomar los medicamentos que te recete el médico. Tu médico podría sugerir un medicamento de mantenimiento para evitar la reaparición de episodios explosivos.
  • Practicar técnicas de relajación.El uso regular de respiración profunda, imágenes de relajación o yoga puede ayudarte a mantener la calma.
  • Desarrollar nuevas maneras de pensar (restructuración cognitiva).Cambiar la manera de pensar acerca de una situación frustrante usando pensamientos racionales, expectativas razonables y la lógica puede mejorar la forma de ver y reaccionar ante un evento.
  • Usar la resolución de problemas.Crea un plan para buscar una manera de resolver un problema frustrante. Incluso si no lo puedes resolver de inmediato, puede reenfocar tu energía.
  • Aprender formas de mejorar tu comunicación.Escucha el mensaje que la otra persona quiere comunicarte y luego piensa en la mejor respuesta que puedes darle en lugar de decir lo primero que se te ocurra.
  • Cambiar tu entorno.Cuando sea posible, deja o evita las situaciones que te incomodan. Además, organizar tu tiempo personal puede ayudarte a manejar mejor una situación futura estresante o frustrante.
  • Evitar consumir sustancias que alteren el estado de ánimo.No tomes alcohol ni consumas drogas recreativas.

Si este es tu caso, yo puedo ser tu psicóloga de confianza. Contáctame

Virginia Barba

 

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