La casa de huéspedes (RUMI)                          

 

Ser un ser humano es como una casa de

huéspedes

 

Cada mañana una nueva llegada.

 

Una alegría, una depresión, una maldad,

una percepción momentánea aparece

como un visitante inesperado.

 

¡Dales la bienvenida y entretenlos a todos!

 

Incluso si se trata de un conjunto de penas,

que con violencia te arrebatan

los muebles de tu casa,

aun así, trata a cada invitado con honores.

quizás te esté limpiando

para dar cabida a un nuevo regocijo.

 

El pensamiento oscuro, la vergüenza, la

malicia, recíbeles en la puerta riendo

e invítales a pasar.

 

Se agradecido quienquiera que sea que

porque cada uno ha sido enviado como un

guía del más allá.

Rumi

Virginia Barba